Ni el éxito ni la distancia detuvieron el reclamo. Este martes 24 de febrero de 2026, se dio a conocer que el intérprete Julio Iglesias presentó una demanda formal contra Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España. El pleito legal, radicado en el Tribunal de Instancia (Sección Civil) de Madrid, surge por declaraciones de la funcionaria que el artista tacha de “injuriosas y calumniosas”.
El origen del conflicto: un caso cerrado
La bronca estalló luego de que la vicepresidenta hiciera alusión pública a una denuncia por presuntos abusos sexuales en contra del cantante. El punto clave aquí es que dicho caso fue archivado por la Fiscalía española, lo que significa que no hubo elementos para una acusación formal. Según el abogado del artista, las manifestaciones de Díaz ignoraron el carpetazo judicial y vulneraron directamente el honor y la reputación de su cliente.
A través del escrito presentado, al que tuvo acceso la agencia EFE, Iglesias no se anda con rodeos y solicita un acto de conciliación. Esta figura legal es el último «freno de mano» antes de llegar a una demanda civil de mayores proporciones. En este encuentro, el cantante exige tres puntos innegociables:
- Que la funcionaria reconozca el daño causado.
- Una rectificación pública inmediata.
- Una indemnización económica proporcional al ruido mediático generado.
Contexto y lo que viene
Para la defensa de Julio Iglesias, el impacto de las palabras de una figura con el peso político de Yolanda Díaz no puede pasarse por alto. La compensación solicitada buscará resarcir la imagen del artista, cuya carrera internacional depende, en gran medida, de su prestigio público.
Hasta este momento, la oficina de la Vicepresidencia de España no ha soltado ni media palabra sobre el asunto. Si no hay acuerdo en el acto de conciliación, el caso escalará a los juzgados civiles, donde se decidirá si la libertad de expresión de la ministra cruzó la línea hacia la difamación.
















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