Libertad tras el escándalo: El príncipe Andrés abandona la comisaría tras 10 horas de interrogatorio

La monarquía británica ha entrado en un terreno desconocido este jueves 19 de febrero de 2026. Tras más de diez horas de interrogatorio en la comisaría de Norfolk, el ahora ciudadano Andrés Mountbatten-Windsor abandonó las dependencias policiales a bordo de un vehículo oficial. La Policía de Thames Valley confirmó que el hermano del rey Carlos III ha sido liberado bajo investigación, una figura legal que lo mantiene atado al proceso mientras los agentes desentrañan una trama de conducta inapropiada en cargo público.

Un cumpleaños entre rejas y registros

La jornada comenzó de forma estrepitosa a las 08:00 horas. Al menos seis vehículos policiales irrumpieron en el complejo de Sandringham, en Norfolk, justo en el 66º cumpleaños del expríncipe. Lo que inició como una detención por sorpresa terminó en un despliegue nacional: mientras Andrés permanecía bajo custodia, la policía realizaba registros simultáneos en su actual residencia y en el Royal Lodge de Windsor, la mansión de la que se niega a salir desde hace dos décadas.

El factor Epstein: Filtraciones y correos comprometedores

El detonante de esta detención, que el primer ministro Keir Starmer calificó como una prueba de que “nadie está por encima de la ley”, radica en nuevos documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Según las investigaciones, Andrés habría utilizado su posición como enviado especial para el Comercio Internacional en 2010 para filtrar información económica confidencial sobre Hong Kong y Singapur al pederasta Jeffrey Epstein. Además, han salido a la luz imágenes y correos de agosto de 2010 que vinculan al expríncipe con el tráfico de mujeres de origen ruso y letón, utilizando presuntamente el aeropuerto de Stansted.

Carlos III rompe el silencio

Desde el Palacio de Buckingham, el monarca emitió un comunicado tajante que marca una distancia definitiva con su hermano:

“La ley debe seguir su curso. He recibido con profunda preocupación la noticia… lo que sigue es un proceso completo, justo y adecuado”.

Expertos en la corona señalan que esta falta de protección previa al arresto —del cual el palacio no fue avisado— sugiere que la Familia Real ha decidido priorizar su supervivencia institucional por encima del bienestar del duque de York.

¿Qué sigue para el expríncipe?

Aunque ya está fuera de la comisaría, el panorama es sombrío. El delito de conducta inapropiada en cargo público en el Reino Unido es grave; las penas pueden variar desde una multa y meses de prisión hasta la cadena perpetua, dependiendo del daño causado a la seguridad del Estado.

Por ahora, Andrés niega todos los cargos, pero el fantasma de Virginia Giuffre y las nuevas evidencias forenses en los correos de Epstein (fallecido en 2019) mantienen a la opinión pública británica en un estado de indignación que no se veía desde la muerte de Lady Di.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *