La Central de Abasto de la Ciudad de México reforzó su estrategia de seguridad con la incorporación de nuevas patrullas, ampliación de sistemas de videovigilancia y la implementación de operativos permanentes, en un esfuerzo coordinado entre autoridades locales que reporta una disminución significativa en delitos como la extorsión.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, se integraron 12 nuevas patrullas al sector Abasto-Reforma, distribuidas en seis cuadrantes, lo que permite ampliar la cobertura operativa y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias en este nodo estratégico de comercio mayorista.
La estrategia se desarrolla en coordinación con el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano y la Policía Auxiliar, instituciones que han reforzado la vigilancia mediante tecnología y presencia territorial. Este modelo busca atender de forma más eficiente la alta afluencia diaria de comerciantes, transportistas y consumidores que convergen en el mercado más grande de América Latina.
Durante la presentación del nuevo parque vehicular, autoridades policiales señalaron que estas unidades forman parte de las más de 3 mil 500 patrullas entregadas en la actual administración encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, como parte de una política de fortalecimiento institucional en materia de seguridad pública.
Datos del C5 indican que, en lo que va de 2026, se han recibido 5 mil 046 reportes de emergencias en la Central de Abasto, con tiempos de atención menores a 26 segundos y un despliegue de patrullas en promedio de 3 minutos con 36 segundos, cifras que, según la dependencia, reflejan una mejora en la coordinación operativa interinstitucional.
Por su parte, la administración de la Central de Abasto informó que se han realizado 283 reuniones de coordinación territorial, más de 100 gabinetes de seguridad y al menos 40 asambleas de paz, además de operativos constantes y recorridos de proximidad policial. Estas acciones buscan fortalecer la relación entre autoridades y comunidad para prevenir delitos.
En términos de efectividad, las autoridades reconocen una evolución gradual. Mientras en 2019 se registraban niveles de efectividad cercanos al 11% y un promedio general de 31%, a partir de 2022 se observa una mejora sostenida, alcanzando 36% ese año y 46% en 2023, lo que evidencia avances, aunque aún con margen de mejora.
No obstante, especialistas en seguridad pública advierten que la reducción de delitos como la extorsión —reportada hasta en 99%— debe analizarse con cautela y contrastarse con niveles de denuncia, ya que la cifra negra en este tipo de ilícitos suele ser elevada, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Autoridades reiteraron que la seguridad es una responsabilidad compartida y subrayaron la importancia de la denuncia ciudadana para fortalecer la actuación policial y consolidar los avances reportados en este complejo comercial.
Con estas medidas, la Central de Abasto avanza hacia un modelo de seguridad basado en tecnología, proximidad y coordinación institucional; sin embargo, el reto persiste en garantizar que los resultados sean sostenibles y verificables en el largo plazo.












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